Medical Health Cluster

1 junio, 2023

“La salud está mercantilizada”: por qué importa la cancelación de un medicamento ‘milagro’ en México

Desde ganar fuerza muscular hasta curar la calvicie, pasando por perder una decena de kilos en una semana y recuperar la juventud, las promesas de los llamados productos milagro abundan mientras su popularidad aumenta debido a su promoción en redes sociales.

Aunque existen a nivel mundial, México es uno de los países donde tienen mayor auge y visibilidad, también en medios de comunicación. Ya no solo se trata de presuntos suplementos alimenticios, sino de prendas de vestir y todo tipo de aparatos que proponen remediar cualquier problema de salud o hábito que tengamos.

Sin embargo, en las últimas semanas uno de esos productos apareció en la conferencia matutina del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, Redotex, medicamento que facilitaba la pérdida de peso con severas consecuencias para la salud.

Ante ello, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) del país latinoamericano canceló el registro sanitario del producto argumentando que durante más de dos décadas fue comercializado de manera anómala.

El Redotex —que se consumía en pastillas— provocó al menos alteraciones en la salud de más de 800 personas, ignoradas durante años, de acuerdo con el Gobierno mexicano.

“Ya no se va a permitir su uso y no se trata solo de emitir un fallo; que lo sepa el laboratorio o los distribuidores, lo mejor es que lo sepa la gente (…) para que ya no se siga consumiendo, porque al parecer es un producto que se consume bastante (…). Es mejor siempre prevenir que curar”, comentó el presidente de México el 18 de mayo.

Un remedio mágico para nuestros males

De acuerdo con el doctor Paul Carrillo Mora, docente de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los productos milagro tienen como particularidad ofrecer, casi de manera mágica e instantánea, la solución para cualquier mal.

“En general, ofrecen efectos generalmente terapéuticos muy por encima de la realidad, exagerados y que supuestamente se logran en un tiempo muy corto. Se suelen utilizar para distintos padecimientos, pero incluso también para mejorar síntomas o molestias de alguna enfermedad o para tratar de promover, entre comillas, la salud”, dice en entrevista para Sputnik.

Además de ser promovidos como remedios mágicos, todos suelen tener un costo accesible para la población, lo que aumenta su popularidad.

“En esto, la publicidad también es un factor importante. No puede haber un producto milagro si no hay difusión. Esta es precisamente una de las causas de su éxito; se han diversificado las maneras en que esos se [venden]: televisión, internet, redes sociales, etcétera (…). Deben generar ganancias, que es su objetivo principal”, agrega el experto.

Los problemas de salud más frecuentes que prometen combatir esta clase de productos son aquellos que la mayoría de las personas tiene en alguna etapa de su vida, destaca Carrillo Mora.

“Son para enfermedades o molestias que gran parte de la población tiene; no [se enfocan] en padecimientos raros. Los más comunes están relacionados con la obesidad y el sobrepeso, dolores articulares, problemas en la piel, gastritis, colitis e incluso aquellos relacionados con la potencia sexual y recuperar la energía o un buen estado de ánimo”, menciona.

¿Por qué el caso de Redotex es relevante?

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2021, elaborada por la Secretaría de Salud mexicana y el Instituto Nacional de Salud Pública, la prevalencia de sobrepeso y obesidad en población de 20 años o más fue de 72.4% (75% en mujeres y 69.6% en hombres) en el país norteamericano.

Y esto no pasa desapercibido para las empresas, especialmente aquellas dedicadas al ramo farmacéutico, que pretenden ofrecer productos milagro para reducir peso de manera rápida. Estos pueden ser consumidos a través de pastillas o jarabes que se adquieren en la farmacia, en el supermercado, en tiendas naturistas y, en los casos más graves, inclusive son recetados por los médicos.

Estas sustancias contienen varios químicos, laxantes o diuréticos, lo que acelera la pérdida de peso. Pero eso no es todo, algunas mezclan toda clase de ingredientes, como sucede en el caso del Redotex. Tan solo ese fármaco —que era elaborado por la farmacéutica Medix— tenía anfetaminas, ansiolíticos, medicamentos para el corazón y Triyodotironina, una hormona natural.

El coctel aumenta el riesgo de padecer sangrados cerebrales, taquicardias, insomnio, mareos, afectaciones a la tiroides, paros cardiorrespiratorios, convulsiones, cáncer y la muerte, esto según los datos referidos por Cofepris en la conferencia de prensa donde se anunció la cancelación del medicamento.

Este tipo de secuelas no son mencionadas por los productos milagro que, contrarios a ayudar a la población, refuerzan mensajes en contra de su salud, como sucede entre la gente que desea bajar de peso.

“Hay un discurso en el que a los cuerpos gordos se le califica como enfermos o no apegados a ciertas normas. Un punto muy importante para que se fortalezca este mensaje es la estética. La gente busca estar delgada y bajar rápido de peso por responder a ciertos estereotipos. Si bien esta necesidad se ve mayormente en mujeres, el consumo de [sustancias] ha aumentado en hombres”, detalla en entrevista para Sputnik la directora del Centro CAB Ileana Muñiz, un espacio especializado en alimentación, salud y bienestar.

Esto no solo deriva en prácticas de riesgo, sino en trastornos de la conducta alimenticia, por los que las personas ponen en peligro su vida.

“De unos años para acá se analiza que bajar de peso abruptamente es más nocivo que mantenerte en un sobrepeso por un tiempo constante. Partiendo de eso puedo decir que reducir peso sin control, sin monitoreo, con medidas arbitrarias y que no están siendo controladas puede tener un impacto importante, por ejemplo, en la presión sanguínea. Los productos milagro también pueden causar adicción, arritmias, hipertiroidismo; me atrevería a decir que incluso provocan la muerte”, agrega la especialista.

Cambios pendientes

Tras las diferentes medidas tomadas por las autoridades en los últimos años —y la cancelación del registro de Redotex en México— hay varios cambios que aún falta por hacer.

Uno de ellos es en el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Publicidad, ya que, de acuerdo con el texto “El acceso a la información en la sociedad de consumo: de la comida chatarra a los productos milagro”, existen vacíos legales que permiten la difusión de los productos milagro.

“Los productos milagro siguen registrándose como suplementos alimenticios, remedios herbolarios o productos de perfumería o belleza. Ninguna de estas categorías requiere que el fabricante presente estudios científicos que comprueben los beneficios del uso o consumo del producto. En el caso de los medicamentos, en cambio, existen protocolos estrictos para demostrar su eficacia a través de pruebas certificadas”, refiere en el texto el también director de El poder del consumidor e integrante de la Comisión de Obesidad de la revista The Lancet.

Otro ajuste es, según Muñiz, replantear los hechos desde el rubro médico y farmacéutico, donde el acceso a los servicios de salud en México se ve limitado debido a factores económicos.

“La salud en este país está mercantilizada. Si bien debería ser un derecho en este país, no es tal cual. Primero deberíamos debatir eso y después entender que en este país se lucra y se comercializa con la salud de las personas. No es un secreto ni algo que no se haya mencionado anteriormente. Por ejemplo, hay laboratorios que buscan profesionales de la salud para promover sus productos, y a muchos de ellos les funciona porque reciben ganancias de la venta de productos”, afirma la experta.

En ello se debe incluir que los médicos, sin importar su rama, atiendan de manera integral a sus pacientes, tomando en cuenta sus requerimientos físicos y mentales.

Acerca de lo que la sociedad puede hacer contra los productos milagros, Carillo Mora es enfático en que, a pesar de que estos ofrezcan soluciones mágicas y atractivas, donde la gente no se deba esforzar en mejorar su problema de salud, lo recomendable es tener un estilo de vida saludable.

“Aprendamos a alimentarnos bien, hacer ejercicio, procurar dormir bien, dejar de consumir alcohol en exceso y acciones que, probablemente, tengan un impacto mucho más significativo. Esto, aunque no son ni remotamente tan populares como un producto milagro porque implican esfuerzo, cambiar hábitos, hacer ajustes drásticos en nuestro estilo de vida, eso evidentemente es algo que le genera mucha resistencia a los pacientes, pero de esta manera no promoveríamos el uso de esas sustancias”, concluye el especialista.


Fuente: https://sputniknews.lat/20230601/la-salud-esta-mercantilizada-por-que-importa-la-cancelacion-de-un-medicamento-milagro-en-mexico-1139660528.html

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