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8 mayo, 2022

¡Nuevos antibióticos en la mira!

Durante el European Congress of Clinical Microbiology & Infectious Diseases (ECCMID) de 2022, en Lisboa, Portugal, se presentó de forma preliminar información acerca de los nuevos antibióticos que se encuentran en desarrollo o que se espera su uso clínico se amplíe en los siguientes meses.

Debemos reconocer que en este momento hay infecciones que no podemos tratar adecuadamente; debido a las resistencias bacterianas, el desarrollo de nuevos antibióticos es una necesidad, sin embargo, como sabemos, este desarrollo no solamente es costoso, sino que requiere mucho tiempo y sin duda en ocasiones es una inversión riesgosa para las compañías farmacéuticas.

En este momento hay 72 proyectos en investigación de nuevos antibacterianos, pero solamente cinco son antibióticos de un grupo nuevo o con un mecanismo de acción novedoso.

Afortunadamente más de 90% de los antibióticos que se encuentran en desarrollo está orientado a enterobacterias y a patógenos de prioridad crítica, como Pseudomonas aeruginosa, Acinetobacter baumanii y Staphylococcus aureus, entre otros; 49% del patrocinio de estos estudios de investigación proviene de universidades, 22% de instituciones públicas de investigación, 5% de grandes compañías farmacéuticas y 16% de compañías de pequeño y mediano tamaño. A continuación algunos de los nuevos antibióticos que se espera sean más utilizados en el futuro.

Meropenem/vaborbactam e imipenem/relebactam

Ambos son una combinación de un carbapenémico con un inhibidor de beta-lactamasa, vaborbactam y relebactam e inhiben beta-lactamasas de clases A y C, incluyendo Klebsiella pneumoniae con carbapenemasas, sin embargo, no inhiben enzimas clase B (metalo-beta-lactamasas) o clase D (OXA).

TANGO es un estudio aleatorizado donde se evaluó la efectividad de meropenem/vaborbactam comparado con piperacilina/tazobactam en infecciones de vías urinarias, en el que se demostró no inferioridad de meropenem/vaborbactam.[1] Asimismo, en el estudio RESTORE-IMI 2 se evaluó la eficacia de imipenem/cilastatina/relebactam comparado con piperacilina/tazobactam en adultos con neumonía adquirida en el hospital o asociada a ventilación, en el que también se demostró no inferioridad de imipenem/cilastatina/relebactam.[2]

Plazomicina

Este fármaco es un aminoglucósido diseñado para evadir la posible modificación por enzimas modificadoras de aminoglucósidos, tiene actividad contra gramnegativos y es no degradable por beta-lactamasas, lo cual lo hace un antibiótico con actividad contra todas las clases de carbapenemasas.

En un estudio se evaluó su efectividad en infecciones de vías urinarias complicadas, comparado con meropenem, en el que se concluyó no inferioridad.[3] Sin embargo, a pesar de que se autorizó el uso de plazomicina, este antibiótico no fue utilizado e incluso la compañía farmacéutica productora terminó en bancarrota.

Eravaciclina

Su mecanismo de acción es novedoso, es una fluorociclina sintética que inhibe la síntesis de proteínas bacteriana al unirse a la subunidad ribosomal 30S. Es activa en la presencia de mecanismos de resistencia adquirida específicas de tetraciclinas y ha demostrado tener una robusta actividad in vitro contra bacterias grampositivas, negativas y anaerobios multidrogorresistentes, lo cual lo hace un antibiótico muy atractivo.

Su efectividad se evaluó en un estudio aleatorizado, doble enmascarado, multicéntrico, comparando eravaciclina contra meropenem en el tratamiento de sepsis abdominal, en el cual se concluyó no inferioridad.[4]

Cefiderocol

Es una nueva cefalosporina con amplia actividad contra bacterias gramnegativas susceptibles y no susceptibles a carbapenémicos, incluyendo productoras de betalactamasas y carbapenemasas; es importante destacar que no tienen actividad contra bacterias grampositivas ni anaerobios. Actualmente hay múltiples estudios evaluando la efectividad de cefiderocol, sin embargo, uno de los más relevantes es el estudio APEKS-NP, en el que se evaluó cefiderocol como tratamiento de neumonía adquirida en el hospital o asociada a ventilación mecánica causada por bacterias gramnegativas, demostrando no inferioridad.

También se ha estudiado en otras infecciones, como neumonía, bacteriemia e infecciones de vías urinarias en el estudio CREDIBLE-CR, donde cefiderocol se comparó con “el mejor tratamiento disponible”; en este estudio cefiderocol tuvo similar efectividad clínica y microbiológica que el mejor tratamiento disponible, reportando una mortalidad más alta en el grupo de cefiderocol.[5,6]

Punto clínico

Actualmente continúan múltiples estudios en fase 3 con otros antibióticos e incluso con otras alternativas terapéuticas, como fagoterapia. Recordemos que el desarrollo de antibióticos es complejo debido a que hasta el momento aún tenemos antibióticos de bajo costo que pueden tratar la mayoría de las infecciones, desarrollar nuevos antibióticos es costoso y complicado, sobre todo probar su efectividad clínica.

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5908980#vp_1


Créditos: Comité científico Covid

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