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10 febrero, 2022

COVID-19: el resumen semanal (28 de enero al 3 de febrero de 2022)

Subvariante BA.2 detectada en México y Argentina, pero todavía no implica una “preocupación adicional”

BA.2, uno de los cuatro sublinajes de ómicron que contiene 28 mutaciones adicionales a su variante antepasada, ha sido detectada en una mujer de 48 años de la Ciudad de México, México y en un hombre de 62 años de Buenos Aires, Argentina, con antecedente reciente de viaje a Uruguay, informaron esta semana las autoridades de ambos países. Pero aunque estudios en Dinamarca sugieren que es 1,5 veces más transmisible que la variante o el sublinaje original, BA.1 y datos británicos muestran una mayor tasa de crecimiento; la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sostuvo que todavía no existen razones para que el hallazgo despierte una “preocupación adicional” y aclaró que representa menos de 0,1% de las muestras analizadas en la región (donde también hay casos esporádicos en Estados Unidos).

“Hasta el momento no hay evidencia sólida que muestre cambios en términos de transmisibilidad, cuadro clínico, gravedad o evasión de la respuesta inmune entre estos sublinajes, más allá de los descritos para la variante ómicron”, señaló este miércoles 2 el Dr. Sylvain Aldighieri, comandante de Incidente para COVID-19 de la OPS. Por otra parte, pese al aumento de BA.2 en partes de Europa y Asia, las vacunas y los refuerzos “todavía mantienen a la gente fuera del hospital y previenen fallecimientos”, afirmó el Dr. Egon Ozer, experto en enfermedades infecciosas de Northwestern University Feinberg School of Medicine, en Chicago, Estados Unidos.

CDC: personas con refuerzo tienen 97 veces menos chance de morir por COVID-19

Las personas que recibieron una vacuna de refuerzo de COVID-19 tienen 97 veces menos probabilidades de morir por COVID-19 que aquellos que no están vacunados y el riesgo se reduce “solo” 14 veces entre quienes completaron el esquema de dos dosis, según una nueva actualización de Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos, que reafirma que la vacunación es efectiva incluso en la ola de ómicron.

Datos en la misma línea también fueron revelados en Francia. Entre el 20 de diciembre de 2021 y 16 de enero de 2022, las personas no vacunadas representaban 8 % de la población mayor de 20 años, pero 39% de los hospitalizados, 54% de los ingresados en cuidados intensivos y 46% de todas las víctimas fatales, según difundió la Direction de la Recherche, des Études, de l’Évaluation et des Statistiques (DREES).

La vacuna de Moderna obtiene la aprobación completa de la FDA

La vacuna de ARN mensajero Spikevax de Moderna recibió la aprobación total de la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos para adultos de edad igual o mayor a 18 años, a poco más de cinco meses de que tomara la misma decisión con la vacuna Corminaty, de Pfizer/BioNTech.

El producto ya tiene aprobación total o para uso de emergencia en 85 países, (incluyendo España), con 6 latinoamericanos: Argentina, Colombia, Guatemala, Honduras, México y Paraguay. Un total de 807 millones de dosis de la vacuna se envió a todo el mundo en 202, informó la compañía, que también anticipó que un candidato a vacuna específico contra ómicron entrará en fase de desarrollo clínico en las próximas semanas y también trabaja en una fórmula que combine una dosis de refuerzo contra la COVID-19 y un inóculo experimental contra la influenza.

Pfizer BioNTech pidieron aprobar su vacuna en niños de 6 meses a 5 años

Los fabricantes de la única vacuna autorizada para uso de emergencia por la OMS en niños de 5 a 11 años, Corminaty, de Pfizer/BioNTech, solicitaron a la FDA de Estados Unidos que extienda la luz verde para el esquema primario de dos dosis en niños de 6 meses a 5 años, aunque ensayos preliminares muestran que entre los 2 y 4 años se requeriría una tercera dosis para estimular una respuesta inmune potente y se esperan resultados de los efectos del refuerzo para fines de marzo.

Varios países de Latinoamérica, como Argentina, Chile, Colombia, Paraguay, Cuba y Nicaragua, ya autorizaron la vacunación en niños desde los 2, 3 o 5 años. Aunque los casos graves y decesos por COVID-19 en niños son muy poco frecuentes, hay algunos factores que aumentan el riesgo, como edad mayor de 5 años (en comparación con los menores de 5), afecciones crónicas preexistentes y antecedentes de neumonía, señala el estudio global PERN-COVID-19.

Investigan si la vacunación alivia los síntomas de COVID-19 persistente

Si hay personas que prefieren contraer COVID-19 antes que vacunarse, quizá también haya otros que finalmente acepten la vacunación… cuando ya no toleren las secuelas de la enfermedad. Esto es lo que intenta comprobar un grupo liderado por la inmunobióloga Akiko Iwasaki, Ph. D., investigadora de Yale University, en New Haven, y del Howard Hughes Medical Institute, en Chevy Chase, Estados Unidos, que evalúa la efectividad de la vacunación para aliviar los síntomas en pacientes con COVID-19 persistente sin vacunación previa.

Algunos participantes del ensayo ya reportaron efectos positivos, como Nancy Rose, residente de 67 años de Port Jefferson, quien manifestó a la agencia AP que muchos síntomas se desvanecieron luego de la vacunación, aunque todavía sufre de fatiga y pérdida de memoria. Dos estudios recientes en Israel y Estados Unidos avalan esta estrategia porque muestra que los pacientes vacunados que contrajeron la infección por SARS-CoV-2 luego tienen una menor incidencia o gravedad de cuadros de COVID-19 persistente.

Buscan claves genéticas de personas “resistentes” al contagio

A pesar de convivir con pacientes con COVID-19 a lo largo de sucesivas olas, hay personas que parecen tener una particular “resistencia” al contagio y ahora investigadores españoles reclutan participantes para intentar dilucidar si existen claves genéticas que expliquen su diferencia con aquellos que se infectan y tienen una evolución grave.

“Hasta el momento no disponemos de evidencia científica que demuestre la existencia de determinantes genéticos que protejan frente a la infección por el SARS-CoV-2. Son muchos los factores que podrían coexistir y generar nuevas líneas de investigación en el futuro y que incluyen desde los relacionados con la propia replicación viral hasta aquellos implicados en el desarrollo de respuestas innatas específicas”, lo que podría tener implicaciones pronósticas y terapéuticas, afirmó el Dr. Jesús Troya, especialista en medicina interna en el Hospital Universitario Infanta Leonor, en Madrid, España, quien participa de la investigación que se enmarca dentro del consorcio internacional COVIDHGE (COVID Human Genetic Effort).

Cuatro factores que predicen secuelas a largo plazo

Cuatro factores se relacionan con una mayor probabilidad de que pacientes con COVID-19 tengan efectos a largo plazo: diabetes de tipo 2 en el momento del diagnóstico, presencia de autoanticuerpos específicos, niveles sanguíneos inusuales de ARN del SARS-CoV-2 y rastros del virus de Epstein-Barr en la sangre, según un estudio publicado en la revista Cell.

“Es un trabajo importante, pero creo que tenemos un trecho para recorrer antes de entender bien el mecanismo”, comentó la Dra. Nahid Bhadelia, fundadora y directora del Boston University Center for Emerging Infectious Diseases Policy and Research, en Boston, Estados Unidos. Otra nueva investigación identificó alteraciones del microbioma intestinal como un factor de riesgo adicional, aunque todavía no están claras las implicaciones clínicas.

Efecto nocebo explica tres cuartos de los efectos secundarios de las vacunas

Alrededor de las tres cuartas partes de todos los efectos secundarios asociados a las vacunas contra la COVID-19 podrían ser el resultado del efecto nocebo o sugestiones derivadas de las expectativas negativas, especialmente las quejas leves y frecuentes, como cefalea o fatiga, según una revisión sistemática y metaanálisis en JAMA que evaluó los grupos placebo de 12 ensayos clínicos sobre aproximadamente 45.000 participantes.

Como el temor a los efectos adversos es un razón que se esgrime para rechazar la vacunación, “si demostramos y explicamos este efecto nocebo, esperamos disipar las preocupaciones de muchos respecto de la vacunación”, señaló uno de los coautores, el físico y psicólogo Winfried Rief, Ph. D., investigador del Departamento de Psicología Clínica y Psicoterapia de Philipps-Universität Marburg, en Marburgo, Alemania.

Oximetría de pulso puede dar valores inadecuados en pieles no claras

En pacientes de piel oscura, mestizos o de minorías étnicas, como los de origen asiático, los oxímetros de pulso dan valores de saturación de oxígeno que son hasta 6,9% más altos que los que se determinan mediante un análisis de sangre arterial, una diferencia que duplica la que se verifica en pacientes de piel blanca y que podría retrasar la pronta atención en aquellas personas con diagnósticos de COVID-19 que están bajo control domiciliario de su función respiratoria, destaca un estudio británico en European Respiratory Journal.

“Cualquier error en la medición de los niveles de oxígeno dificultará la evaluación de la gravedad de la infección por COVID-19 y puede retrasar la prestación de atención médica oportuna” en grupos étnicos que de por sí ya son más vulnerables y tienen peores desenlaces de la enfermedad, alertó uno de los autores, Dr. Andrew Fogarty, de la University of Nottingham Medical School, en Nottingham, Reino Unido.

Francia sanciona ley para el monitoreo y atención de pacientes con COVID-19 persistente

El Senado francés aprobó una ley que autoriza la creación de una plataforma que permitirá identificar pacientes con secuelas crónicas derivadas de COVID-19, a fin de facilitar el acceso a atención y obtener datos sobre la evolución de los síntomas y los tratamientos que mejor funcionaron. “Es una pequeña victoria”, celebró Matthieu Lestage, de 43 años, portavoz de la asociación ApresJ20, que reúne a pacientes con síntomas de COVID-19 persistente.

Lestage señaló que su asociación ya recopiló 203 síntomas incapacitantes atribuibles al antecedente de COVID-19, desde fatiga (el más común) y secuelas respiratorias hasta problemas neurológicos, trastornos gástricos, parosmia, tinnitus o incluso anosognosia (incapacidad de percibir la realidad de la propia afección), “pero es difícil decir qué síntoma es más importante que otro”. En cambio, algunos médicos se han mostrado escépticos: “La mayoría de los síntomas de COVID-19 persistente no está relacionada con haber tenido el virus, sino con la convicción de haber sido infectado por este. Y es muy probable que no tengan relación con el contagio”, destacó el Dr. Martin Blachier, médico sanitarista y cofundador de Public Health Expertise, una compañía especializada en epidemiología y economía de la salud, con sede en París, Francia.

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5908472?uac=254661CR&faf=1&sso=true&impID=3995107&src=mkm_latmkt_220206_mscmrk_mdsms_excnws_nl#vp_3


Créditos: Comité científico Covid

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