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2 enero, 2022

¿Cuál es la situación epidemiológica actual en relación a las distintas variantes?

Todos los virus, con el paso del tiempo, cambian, y el SARS-CoV-2 no es una excepción. Desde la detección de la primera cepa en Wuhan (China) en diciembre de 2019 la comunidad científica ha identificado múltiples variantes que, en mayor o menor grado, han marcado el devenir de la pandemia. La mayoría de los cambios que se producen en tienen escaso o nulo efecto sobre las propiedades del virus. Sin embargo, algunos de estos pueden influir sobre sus características y traducirse, por ejemplo, en una mayor capacidad de propagación, provocar una enfermedad más grave o capacidad para evadir la respuesta inmunitaria ya sea medida a través de la infección natural o a través de las vacunas.

En el momento epidemiológico en el que se encuentra la pandemia a nivel global son las distintas variantes las que marcan todos los movimientos dados por los gobiernos nacionales. La secuenciación genómica del virus se erige como el mejor aliado no solo a la hora de detectar de forma temprana nuevas variantes, sino también para conocer su evolución, expansión y posibles implicaciones en términos de salud pública.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en colaboración con asociados, redes de expertos, autoridades nacionales, instituciones e investigadores de todo el mundo, ha estado vigilando y evaluando la evolución del SARS-CoV-2 desde enero de 2020. A finales del pasado año se establecieron dos clasificaciones en las que enmarcar las distintas variantes del virus que se descubren. De este modo encontramos las “variantes de preocupación” (VOC, por sus siglas en inglés) y las “variantes de interés” (VOI, por sus siglas en inglés).

Las variantes clasificadas como VOC son aquellas que, tras una evaluación comparativa, se determina que están asociadas a uno o más de los siguientes cambios en un grado que resulte significativo para la salud pública mundial:

  • Aumento de la transmisibilidad o cambio perjudicial en la epidemiología de la Covid-19.
  • Aumento de la virulencia o cambio en la presentación clínica de la enfermedad.
  • Disminución de la eficacia de las medidas sociales y/o de salud pública o de los medios de diagnóstico, las vacunas y los tratamientos disponibles.

En el caso de las variantes clasificadas como VOI:

  • Presentan cambio en el genoma que, según se ha demostrado o se prevé, afectan a las características del virus como la transmisibilidad, la gravedad de la enfermedad que causa y su capacidad de escape inmunitario.
  • Dan lugar a una transmisión significativa en medio extrahospitalario o causan varios brotes de Covid-19 en distintos países con una prevalencia relativa creciente y ocasionando números cada vez mayores de casos en el tiempo.

Los sistemas de nomenclatura establecidos para nombrar y rastrear los linajes genéticos del SARS-CoV-2 por GISAID, Nextstrain y Pango se siguen utilizando en círculos científicos y en la investigación científica, pero el 1 de junio la OMS daba a conocer un nuevo sistema de nomenclatura basado en el alfabeto griego para denominar a las distintas variantes. El objetivo que se perseguía con este paso era evitar la estigmatización de los países en los que se detectaban las variantes, además de facilitar su identificación en el público no científico y los medios de comunicación.

A finales del pasado año se establecieron dos clasificaciones en las que enmarcar las distintas variantes del virus que se descubren. De este modo encontramos las “variantes de preocupación” (VOC, por sus siglas en inglés) y las “variantes de interés” (VOI, por sus siglas en inglés)

A continuación se detalla la situación actual en relación a las variantes de acuerdo con la información actualizada y publicada por la OMS.

VARIANTES DE PREOCUPACIÓN

  • Alfa (B.1.1.7, detectada originalmente en Reino Unido)
  • Beta (B.1.351, detectada originalmente en Sudáfrica)
  • Gamma (P. 1, detectada originalmente en Brasil)
  • Delta (B.1.617.2, detectada originalmente en India)
  • Ómicron (B.1.529, detectada originalmente en Sudáfrica)

Actualmente la variante Delta es la dominante a nivel global. Es hasta un 60% más transmisible que su predecesora, Alfa,  y presenta una ligera disminución de la efectividad de las vacunas.

Ómicron se erige como el nuevo motivo de preocupación. Esta cuenta con más de 30 mutaciones en el gen S, varias de ellas relacionadas con incremento en la transmisibilidad y escape a la inmunidad. Aunque todavía es pronto para valorar el verdadero impacto en la transmisibilidad, la gravedad o el escape inmune de esta variante, las primeras evidencias indican una mayor transmisibilidad y un escape a la inmunidad mayor que para Delta. Por el momento, se ha extendido rápidamente en Sudáfrica y probablemente en los países vecinos, además de casos y brotes en numerosas partes del mundo. Se ha reportado transmisión comunitaria y un rápido ritmo de crecimiento en algunos países europeos.

De acuerdo con los datos de secuenciación publicados por el Ministerio de Sanidad, el resto de las variantes de preocupación (Alfa, Beta y Gamma) se mantienen en niveles muy bajos de circulación. En las últimas cuatro semanas los casos provocados por las otras VOC no alcanzan el 1%

La rapidez con la que Ómicron se expande hace prever que podría derrocar a Delta y acabar por imponerse. Se necesita aumentar la evidencia científica sobre esta nueva variante para comprender realmente qué implicaciones pueden tener sus características. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), actualiza diariamente los casos detectados de Ómicron en Europa, lo que nos permite formar una idea de su alcance.

De acuerdo con los datos de secuenciación publicados por el Ministerio de Sanidad, el resto de las variantes de preocupación se mantienen en niveles muy bajos de circulación. En las últimas cuatro semanas los casos provocados por las otras VOC no alcanzan el 1%.

VARIANTES DE INTERÉS

  • Lambda (C.37, detectada originalmente en Perú)
  • Mu (B.1.621, detectada originalmente en Colombia)

VARIANTES BAJO VIGILANCIA

Además de las dos clasificaciones anteriormente expuestas, la OMS vigila de cerca múltiples variantes del SARS-CoV-2 con el objetivo de identificar de forma temprana posibles cambios o una mayor propagación que hiciera replantear su actual clasificación. Estas son:

  • AZ.5 (detectada en varios países en enero de 2021)
  • C.1.2 (detectada en Sudáfrica en mayo de 2021)
  • B.1.617.1 (detectada en India en octubre de 2020)
  • B.1.526 (detectada en Estados Unidos en noviembre de 2020)
  • B.1.525 (detectada en varios países en diciembre de 2020)
  • B.1.630 (detectada en República Dominicana en marzo de 2020)
  • B.1640 (detectada en República Democrática del Congo en septiembre de 2021)

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Créditos: Comité científico Covid

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