Close

27 agosto, 2021

Cinco formas de abordar la renuencia de una persona a la vacunación

A medida que avanza nuestra batalla contra la pandemia de COVID-19 también lo hace la polémica conversación sobre las vacunas contra el SARS-CoV-2. Para muchas personas las vacunas son la respuesta que salva vidas y que pueden hacernos avanzar a nosotros y a nuestra sociedad. Para muchas otras son vistas como una intervención sanitaria invasiva impuesta a las masas sin ningún respeto por la libertad de elección. Tales perspectivas polarizadas pueden hacer que parezca imposible siquiera tener una discusión.

¿Pero qué sabemos de la ciencia psicológica sobre cómo abordar este difícil problema?

1. Comience con empatía, no con evidencia

En la comunidad científica muchos de nosotros estamos acostumbrados a simplemente tener la respuesta correcta y entregarla con precisión. Sin embargo, en algunas discusiones, como la indecisión ante las vacunas, hemos visto que la evidencia no es suficiente en sí misma para reducir la indecisión ante las vacunas. Una de las razones de esto es que la evidencia sin empatía puede parecer intrusiva. No importa cuántos gráficos de datos tengamos o cuántas infografías usemos: caen en oídos sordos. Si falta empatía en nuestra evidencia, no estamos hablando con la gente; más bien estamos hablándole a la gente.

2. Considere el contexto

Como sabemos ahora, la renuencia que tienen algunas comunidades se origina en décadas o siglos de maltrato. Esto también puede haber ocurrido más recientemente en alguien con una experiencia negativa en el cuidado de la salud. Si vamos a abordar verdadera y adecuadamente las dudas de una comunidad, debemos tomarnos el tiempo para comprender la razón de esas dudas y conocer el contexto del que provienen. Tal vez no siempre estemos de acuerdo, pero debemos comenzar con la humildad y la curiosidad para empezar a comprenderlo.

3. Encuentre puntos en común

La comunidad de la salud puede reconocer que el escepticismo general del público a veces también se puede encontrar en la comunidad médica. Existe una razón por la que los médicos pueden cuestionar un estudio patrocinado por la industria farmacéutica. También hay una razón por la que en una conferencia se deben informar los conflictos de interés antes de enseñar información médica. Los errores de la industria farmacéutica están bien documentados para el público. Esto ciertamente no niega los avances que han contribuido para salvar vidas, pero sí pinta una imagen más completa.

La comunidad científica puede encontrarse con el público en general en el terreno común del escepticismo inicial. Ciertamente no aceptamos todo lo que se nos presenta como prueba. Más bien utilizamos un proceso para revisar, criticar y evaluar cuidadosamente esa evidencia.

4. Valide las fortalezas

En la entrevista motivacional, modalidad que suele utilizarse para motivar el cambio, un concepto crítico es buscar y fomentar las fortalezas. Por ejemplo, si alguien dijera que en una escala del 1 al 10 su disposición al cambio es “solo 3”, la respuesta sería: “Qué bueno que no sea 1 o 2”. La conversación con la comunidad sanitaria y el público en general sería muy diferente si comenzamos por validar la fortaleza que se muestra. Si iniciamos diciendo que es admirable que alguien se preocupe por su familia y quiera tomar las decisiones más saludables posibles. Si reconocemos que alguien propenso a mencionar datos aleatorios de Google está dispuesto a tratar de estar mejor informado, eso favorece la comunicación.

Este enfoque positivo hace que una persona sea más receptiva a recibir información. Una vez que una persona se siente atendida, validada y comprendida, es mucho más probable que escuche. Cambiar de opinión puede ser estratégico. En nuestro apuro por salvar vidas es posible que no nos demos cuenta de que si no tenemos cuidado, trabajamos contra nosotros mismos.

5. Responda las preguntas con paciencia y respeto

Hemos hablado de que la vacuna es segura y eficaz. Sin embargo, hay muchas teorías de conspiración que sugieren lo contrario: teorías sobre las que algunos pacientes se mostrarán reacios a comentar a su médico debido a la vergüenza. Estas ideas pueden parecernos tontas, pero siguen siendo un temor real para alguien que no está seguro del mecanismo de estas vacunas. Además algunas preocupaciones sobre las vacunas se centran en los posibles efectos secundarios.

Por esta razón deberíamos preguntarnos e incluso suscitar algunos mitos comunes sobre las vacunas. Al sacarlos a la luz no les damos más crédito; más bien le mostramos al paciente que somos conscientes de sus miedos y que existen respuestas reales a lo que preguntan.

Cuando abordamos esta conversación con empatía, consideración, validación y respeto, nos alineamos con la persona con la que estamos hablando. Después de todo, estamos todos juntos en esto.

El Dr. Mena Mirhom es profesor asistente de psiquiatría en Columbia University y enseña escritura a residentes de psiquiatría. Es un psiquiatra certificado por la junta y consultor de National Basketball Players Association, que trata a los jugadores y al personal de la NBA. Conéctese con él en Twitter @drmirhom, Instagram (@drmirhom) o en Drmirhom.com.

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5907572#vp_1


Créditos: Comité científico Covid

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *